SÍNDROME UNICAJA
Cuando la realidad de la red no cabe en una hoja de objetivos
Quien no se haya visto —o no se vea reflejado— en alguna de las situaciones que recoge esta presentación, tiene un problema. El mismo que parecen tener algunos directivos: no mirar más allá de su hoja de objetivos.
Desde la fusión con Liberbank, las políticas comerciales y de riesgos aplicadas están teniendo consecuencias evidentes. La información de Mi Oficina lo refleja con claridad: se pierden clientes, la base se envejece y el perfil predominante es cada vez más de mayores de 60 años.
Mientras tanto, jóvenes y nuevas generaciones no están renovando esa base de clientes.
También se han perdido empresas. Ese segmento es cada vez menor y, para intentar corregirlo, la solución parece ser nombrar “gestores de empresas” a compañeros sin una estrategia real, sin medios suficientes y con objetivos proyectados que, en demasiadas ocasiones, parecen más un deseo que una realidad.
Y cuando esos objetivos no se cumplen, ya conocemos el discurso:
- No se visitó lo suficiente.
- No se cumplimentó el Excel.
- No se revisó la agenda conversacional.
- No hubo suficiente venta cruzada.
- La oficina no aprovechó todas las oportunidades.
Ahora, además, se modifica el sistema de Planes Cero, implantado en Unicaja desde 2016, bajo el argumento de agrupar y simplificar.
La realidad es otra: la entidad será más rentable, sí, pero a costa de seguir perdiendo clientes en zonas de expansión, tradicionales, core y no core.
Y la pregunta es obligada:
Desde CSIF reclamamos sensatez a la alta dirección.
La plantilla no puede seguir pagando las consecuencias de decisiones estratégicas alejadas de la realidad diaria de la red.
Unicaja debe cuidar primero a sus trabajadores, que también son sus clientes más rentables.
Porque sin una plantilla implicada, bien remunerada, respetada y motivada, ningún objetivo será sostenible en el tiempo.
CSIF UNICAJA
Defendiendo los derechos de la plantilla con independencia, rigor y compromiso.