Tras la comunicación del pasado viernes sobre los cierres de oficinas, y a día de hoy, la empresa no ha facilitado información clara sobre cómo va a proceder.
Esta falta de transparencia está generando una preocupación creciente entre los compañeros. No se puede adoptar una decisión de esta magnitud y dejar a la plantilla en la incertidumbre.
- ¿Cómo va a afectar esta medida a los compañeros trasladados?
- ¿Qué impacto tendrá en quienes permanecen en la oficina receptora?
- ¿Dónde serán asignados exactamente los empleados afectados?
- ¿Qué ocurrirá con las vacaciones ya concedidas o planificadas?
- ¿Cómo quedarán los complementos retributivos?
- ¿Qué pasará con los incentivos y objetivos en curso?
- ¿Cómo se verá afectada la clasificación del personal y de las oficinas?
Estas no son cuestiones menores. Son aspectos que afectan directamente a la organización personal, familiar, económica y profesional de la plantilla.
La plantilla no puede enterarse de decisiones estructurales por llamadas aisladas sin un marco claro de actuación.
Exigimos información detallada, criterios objetivos y garantías laborales.
Eso es lo mínimo que merece la plantilla.